lunes, 27 de agosto de 2007

Presentación de libros_André Cruchaga

Afiche: Invitación





Invitación

Presentación de libros:
Pie en tierra
Oscuridad sin fecha

Presentados por:
La poeta y escritora salvadoreña: Claudia Hérodier

Acompaña con su guitarra:
la poeta, escritora y cantora
Nora Méndez.

Día: 6 de septiembre de 2007,
Hora: 18:30 horas.

Lugar:
Centro Cultural de España,
Calle La Reforma #166,
Colonia San Benito, San Salvador,
El Salvador.



sábado, 25 de agosto de 2007

Mudanza reverdecida_André Cruchaga

Ilustración: Ábside de San Francisco, Igreslia de San Francisco de Asís, Vallecas, Madrid





Mudanza reverdecida


A la memoria del poeta Heriberto Montano



Nada más que una canción
Son estos versos bajo el sol nublado.
Vladimir Maiakovski




Fortificada está hoy la memoria:
Principio del país y no cárcel del abismo;
La luz se está haciendo benévola muralla;
El silencio, sólo encarnación de la noche.
—Luz la palabra: Acto mismo,
Estrofa de la altura donde cabe el vuelo
—La voz del pájaro,
Guitarra cruzando, sin desvanecerse, la libertad,
Colosal sinfonía —donde dolor y muerte—
Símbolo de la vida se concibe,
La flecha del verso y el aire abierto de la historia.
A cada rato se padece el mundo:
El País desnuda los deseos —anillos
En espiral desvela la Esperanza:
Artificio para niños, acaso destellos de un alba
Sin misterio.

Todo es tan fugaz como las corrientes
Invisibles del fuego en el poyetón de la cocina.
El grito en el cuerpo, el tiempo con su afán doloroso,
Los espejos —ríos hirientes como el alfabeto
Goteando su mar de incendio.
Se nace. ¡Todo nacimiento niega la luz!
¡Toda vida se niega a sí misma para morir!
¡Muerte y luz afirman el aserrín del arco iris!
Se nace —la cruz pende de las sienes:
El interior libra batallas, corazón abierto
Al gris del País.
Ahora será la memoria el paisaje.
Una sóla memoria —no sola— a la vista: transparencia
Del cuerpo, mar abierto a nuestros ojos
Arrojando al abismo las columnas de fuego
De la noche.
La cárcel ya no será presencia. Ni salir del País,
El futuro. La poesía tiene vuelo infinito;
La ceniza no es su claustro;
El vértice de cada palabra se vuelve
Inapresable.
Por eso, la mano de Heriberto es verde:
—¡Presencia es! Aquí está frente a la luz.
¿Eco? No. —Entraña desgarrada entre la neblina:
—Liberada alma en flor—,
Frente a la caverna del poder:
—Sombría raíz del suelo.
Aquí está Heriberto. ¿Está aquí?
¡Aquí está! Habitual y renacido.
Entre sus ojos, la luz. La luz misma de su estro.
No la sombra: —la luz naciendo entre ventanas.
No la oscuridad, el cuerpo de sus pupilas
Reunido
En el césped de las evocaciones: cristal humano,
Acaso, bandera abierta a la victoria…

—Sueño, sin duda, de rojas picaduras…

—árbol, sin duda, árbol de espesa musculatura.
Barataria, 25. 08. 2007.
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miércoles, 22 de agosto de 2007

Anticipo/aurrerapena_André Cruchaga

José Luis Zumeta, pintor vasco






Anticipo



El cuerpo sin túnica hacia la eterna luz.
Embriagado, cansado, entre telones
De espumante grito y secreta saliva.
Adónde va, polvo de las sombras, sangre del destello,
Transitorio como el pájaro que pisa el follaje
Y canta con plumas derretidas de invisible garganta.
Adónde cuando el ojo yace yerto
Y el cielo es esa espuma blanca en la comisura de los labios.
Allí un bosque quiebra las ramas del torrente
Y ciegamente los muros ciñen las alas de los ojos.
¿Adónde se va desnudo masticando el último beso?
No. No lo sé. No sé si Dios vive en esta agua oscura,
En este cielo duro bajo tierra…
Muchos me dijeron: Aquí comienza la vida eterna;
Pero esto es extraño cuando uno se pierde
En los brazos hondos, sin origen, de la herrumbre.
Otros invocaron el misterio de Lázaro y fue inútil.
Sólo la tierra se movió con la pala del sepulturero
Para seguir desparramando una escala de grises brillos.
Lo demás ya se sabe: Uno se funde en la eterna argamasa
Como el prisionero detrás de barrotes sin memoria.
© André Cruchaga, El Salvador, 01.11.2004
Del Libro: Oscuridad sin fecha. Imprenta y Offset Ricaldone, El Salvador, 2006.
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Aurrerapena



Betiko argirantz tunika barik gorputza.
Hordituta, nekatuta, txistu sekretuzko
eta apardun garrasizko ezkuta – zapien tartean.
Doan lekura, itzalen hautsa, distiraren odola,
Igarokorra orbela zapaltzen duen txoria bezala
eta eztarri ikusezinen luma urtuekin abesten duena.
Nora begia hilik etzana dagoenean eta zerua,
ezpain hertzeko, apar zuri horretan.
Han baso batek uholdearen adarrak txikitzen ditu
Eta hormak itsu-itsuan begien egoak estutzen dituzte.
Nora joaten da biluzirik asken musua xehatzen ?
Ez. Ez dakit. Jainkoa ur ilun honetan bizi den ez dakit
Lur azpiko zeru gogor honetan...
Askok esan zidaten: hemen Betiko bizitza hasten da;
Baina hau arraroa da herdoilaren, etorki gabeko, beso sakonetan,
ber- burua galtzen denean.
Beste batzuk, alferrean aipatu zuten Lazaroren misterioa.
Lurra besterik ez zen mugitu, hobiratzailearen palarekin
Gris eskalatzen sakabanatu
Distira griseko eskailera sakabanatzen jarraitzeko.
Jarraipena jakina da: Norbera betiko kare-morteroan urtzen da
Atxilotua gogo - ezaren barrote barruan bezala.
Gotika hiria 2004eko Azaroak
Traducción: María Eugenia Lizeaga
Del libro: Oscuridad sin fecha/Data gabeko iluntasuna, Imprenta y offsett Ricaldone, El Salvador, 2006.
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lunes, 20 de agosto de 2007

Luna de ayer_André Cruchaga

Pintura: René Magritte






Luna de ayer




Nuesta vida está perfumada por la distancia.
Vicente Huidobro

3
Luna de ayer y sin embargo todavía en mis manos,
Traspasando las aguas azules de la noche.
Luna cuya corteza anda en mi rostro y alumbra
Las zanjas de las ciénagas que hay en los pliegues del alma.
Luna despierta y recostada sobre la yerba.
Luna de invierno buscando cielos de agua,
Cuando mis pies cruzan descalzos los sueños
Y el tiempo rota hasta hacer cuesta arriba el camino.
Luna de ayer y hoy con nido y alas.
Luna turbando mi memoria desde la ventana del secreto,
Desde ese aleteo que quiebra el sosiego,
Desde las goteras movidas de las tejas,
Desde la llama del pozo de la herida,
Desde los límites del pájaro que me habita,
Desde los rieles donde viajaron los vagones del anhelo,
Desde el atril del eco donde caía la lluvia,
Desde la herida lamida por la llama del viento,
Desde aquel centelleo bebido en un vaso con whisky,
Desde aquel reloj olvidado en los párpados,
Desde aquella estación oscura donde los trenes
Hacen acrobacias con el hollín de las nubes,
Desde ese griterío apagado de las gaviotas,
Desde esas horas largas como esqueletos de agua,
Desde esos cerros perdidos en la mirada,
Desde la sangre respirando insomnios,
Desde el principio al final de las calles,
Desde el presentimiento oloroso a muerte,
Desde la confusión de estar vivo aunque no se respire,
Desde la costumbre de hablar solo con las hojas
Y morderse los labios frente a una cripta.
Luna de ayer y hoy de regreso en los trenes del sueño:
Luna nueva con luces en los dientes,
Y sábanas de cierzo en el cuerpo. Luna de madera.
Luna entrando por las verdes campanas de la yedra,
Volviendo fogón lo que eran cirios gastados.
Luna con baúles de olores silvestres y tierra mojada.
Luna como los relojes del día. Luna como una casa con ventanas.
Luna trasegada en mariposas y humeantes eclipses.
Luna de vidrio en mi ciega figura de acantilado.
Luna clavada en las cortinas de mi piel,
Luna, en fin, sosteniendo mi noche y mi lengua quemada:
Ahora todo delira. Asciendo al bosque
Con el plumaje erguido de la primera vez.
Ahora todo delira: Las venas saltan de su árbol
Y frente al dintel del pecho,
El fuego ardiendo en evidencias…

Luna de mi afán por la vida. Luna de ayer…
Luna de hoy. Luna de siempre sobre las jarcias del alma.
Isla Santa María, 6 de abril de 2004
Del libro inédito: Marea de luz en alta mar, El Salvador, 2004
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miércoles, 15 de agosto de 2007

Memoria y esperanza_André Cruchaga

Fotografía: Salvador Allende y Pablo Neruda





Memoria y esperanza
(Para Pablo Neruda Y Salvador Allende a los tantos años de su muerte)




“Para los que de sangre salpicaron la patria,
pido castigo
Para el traidor que ascendió sobre el crimen,
pido castigo”.
Pablo Neruda.



La Moneda en llamas

El resplandor de Neruda Allende

Sobre las calles de Santiago
Cuervos cavando el crepúsculo
El fulgor de la aurora
La luz de Neruda Allende

Lloran en los astilleros
Sus largos sueños
Colgados
De ola y sal

Velada de candelabros
Tanques
Aviones
Navíos
En la alta mar
Oleada de sal sobre La Moneda
En los ojos de Neruda y Allende
Se mantiene la Esperanza
La promesa
La paz
El surco de los sueños
La Moneda en llamas

Caen ventanales
Caen techos
La muerte alarga sus cabellos

Rostros sobre el pavimento
Sábanas de asfalto
Empapadas
De vidas

Chocan los cráneos
Se juntan
En ese vaivén incesante
De las aguas
Vacías del Sur

La Moneda en llamas
Ceniza los sueños y la paz
Neruda y Allende traicionados
Pero caminando
Entre las alamedas
Neruda y Allende entre el dolor
Fusiles
Pólvora
Incendio
Sueños cortados
Sexos lapidados
Bombas
Muertos por el hielo del odio
Por los nudos ciegos de la ambición

Para los que cortaron la ternura
De Chile
No debe haber olvido

La Moneda en llamas

Medianoche cortando alas
Ojos sin cuerpo sobre las cunetas
“sin consideración,
Sin piedad,
Sin pudor”.
Neruda y Allende vivos pese a la tortura
Del pueblo
Pese a que la muerte chorrea
En los pensamientos
Pese a los sueños bombardeados
Pese a las voces acalladas
Traspasando los muros
Del silencio oprobioso
Pese a los que ya no oyeron
Ni vieron
La mar
Ni la tierra
Ni los astilleros

Neruda y Allende viven
En el suburbio encanecido de los puertos
En la caleta de los pescadores
―A la cual cantó Andrés Sabella―
En los mineros del cobre

Neruda y Allende viven…

El Salvador, Barataria, agosto 31 de 2003. [Este poema fue reescrito totalmente el 14 de septiembre de 2003]
Del linédito: Intensa sed, El Salvador.
Leer más en: www.artepoetica.net

lunes, 13 de agosto de 2007

Cuando la noche se desplome_André Cruchaga

Pintura: René Magritte





Cuando la noche se desplome*



A René Chacón Linares,
Poeta de la solidaridad


"Na guerra não existe vitória, mas sim diferentes graus de derrotas.
"(Paul Goebbels - Político alemão - 1897-1945)


Que nos alcance la vida cuando la noche se desplome,
Así será posible dormir sobre el césped
Y tocar la memoria con los ojos abiertos,
Quitarle su vestido al mar
Y sobre el lomo de la espuma,
Respirar gaviotas desnudas hechas espejo.

Cuando las espinas cesen frente al pecho,
Cuando la destrucción del mundo
Ya no nos abrace
Con su conciencia quemante y espeso relámpago,
Cuando la vida no doble las rodillas
Para convertirse en muerte,
Cuando la luz ascienda a los párpados
Y los ríos no sean la vena rota y el beso incierto,
Cuando el íntimo silencio, sólo sea silencio
Y no mordaza,
Cuando la brisa sea eco de espigas
Y no ventarrón de tierra torturada,
Cuando el pensamiento sea total combustible,
Y no seco destino del escombro,
Cuando calle el miedo en sus absurdas raciones diarias,
Cuando se deje de matar secretamente
A las luciérnagas
Y los cadáveres burlen el tiempo entre matorrales,
Cuando ya no se camine sobre llamas sordas
De rostros envueltos por fantasmas de huesos,
Cuando la neblina ni la felicidad se beban
En tazas de petróleo
Y las aguas, sin compuertas, bañen a los niños,
Cuando la escritura sea materia memorable
Para escribir la fantasía de la humanidad,
Cuando el hábito oprobioso no hurgue en el espejo,
Ni cobije la corrupción con esbeltas cortinas,
Cuando el aprendizaje no sea resonante caos,
Sino piedra de insaciable contemplación cartesiana;
Entonces, sólo entonces, habremos ganado
La prudencia del adobe
Y restituido la vida
Y el lenguaje sin cercos, para un presente donde el hongo
Del ruido, ha sido un vasto ornamento.

Cuando la madera ya no transporte cadáveres,
Sonará su corteza a vida; temblará de revelaciones
En la sucesiva luz de las ventanas…

Cuando la conciencia del día destella en los ojos,
La claridad se aglomera en el dintel
Frenético del paisaje,
Cuando la libertad no es una sortija
de almíbares secretos,
No son necesarios sigilosos tragaluces,
Sino un mojado portón de mariposas
Con el soberano avío del deslumbramiento…
Barataria, 0208 de 2006,
Del libro Inédito: Caminos cerrados, El Salvador, 2006
Leer más en: www.artepoetica.net
______________
*Poema publicado en www.lunaeamigos.com.br, de la escritora Delasnieves Daspet, de Brasil, agosto de 2006, como resistencia a la guerra de Israel contra el Líbano.

*Poema publicado en
http://isla_negra.zoomblog.com/archivo/2006/08/03/andre-cruchaga-el-salvador.html , a cargo del poeta argentino-italiano Gabriel Impaglione.

*Poema publicado en Isla Negra 2/82, Casa de poesía y literaturas. Septiembre-006- suscripción gratuita. Lanusei,Italia. Dirección: Gabriel Impaglione. Publicación inscripta en el Directorio Mundial de Revistas Literarias UNESCO.

jueves, 2 de agosto de 2007

Estación imprecisa_André Cruchaga

Pintura: Braque Georges _Le jour 1929.





Estación imprecisa





La muerte está a la vuelta de cada esquina:
El tiempo ha hecho de ella un parto
De arrogante credo.
Ahora es peor porque se apropió del País:
La guerra se ha vuelto interminable
—Guerra del hambre, social, guerra ideológica—;
Cae como un río de ensortijadas agujas.
Hoy uno es herido o moribundo,
Sin saber qué combate se libra,
En una Patria donde hasta los muertos incomodan,
Y la Paz parece el cielo a caballo.

Pero el País somos todos: Vos y yo,
El pasto, los arroyos, las vacas, la milpa.
La Paz es una especie de cosecha:
Seno y luz parecen ser las palabras justas,
Para nombrar al día que se yergue,
Después de la marea.
Se llora en la casa. En la calle. En la tumba.
Hay ciudades enteras sitiadas por la náusea;
Se aspira al aliento derruido
Al estiércol y la carroña.
Los zopilotes encima abriendo montículos de cuerpos.
Todo pasa en nuestro País.
Pasan vientos de reformas al Código penal;
Se proclama el terror y la cárcel,
Pero esa no es la Paz vigorosa que quiere el País
—Vos y yo, mujer, hombre, hijo.
La Paz no puede ser tierra con garrotes.
La victoria de toda democracia es: Paz y Libertad,
No los erráticos discursos de la ráfaga,
—Ellos se repiten diariamente:
¡Falaz imagen de la noche! ¡Pupila del poder, ciega!...

Hay que hacer un País nuevo, abierto a la alegría.

Es preciso un lenguaje nuevo
Para armar el diálogo y no el monólogo.
La paz es posible sin fragmentados epígrafes.
Lo es, —luna sobre brújulas blancas—;
Lo es, si se sale del abismo del espejo.
Toda la paz es posible, si los sueños —respirables—,
Se humedecen con el aire hipnótico de lo humano.
¡Lo humano! —Sustancia del sueño.
¿Lo humano? —Anverso de Dios.
Forma probable de los cambios; a ratos, tierra
Inhabitada, extraña memoria del silencio…
Barataria, 02.08. 2007
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