viernes, 16 de enero de 2009

estampa del habitante_André Cruchaga

Fotografía: Donald Aguirre





_________Estampa del habitante__________





Hay fantasmas en la razón y en mis manos:
Seres que deambulan en el tapiz de la oscuridad,
Seres en ese destino del oleaje de la saliva,
Seres sin inmunidad, proclives a la pulsación
Del frío o a la incandescencia de las ficciones.
No hay aguas quietas en los ojos, sino el pánico
Voraz de las piedras en su sacra dureza
Y oscuridad: Ahora, aquí, las historias son yeso
O simplemente un grifo sin respiración.
Nunca hubo tanto pavor en el aliento. Nunca fue
Tan atroz la sombra misma del fuego que éste
Se ha tornado un cáliz fantasioso.
A pesar de lo restañable que puede ser una herida,
Estamos lejos de dormir sin el sobresalto.
Puede más la concavidad de las antiguas barbaries,
Que una ventana con pájaros matizando los pasos.
La fragancia del aire se vuelve invierno de sangre:
—la pasión escinde el sueño confortante,
Para convertirlo en un lavatorio de la intemperie.
Del Arca queda la herrumbre y millones de ojos
Sin llaves, respirando invisibles por los cuatro
Puntos cardinales. Nada es más cierto que esos
Adoquines extraños en la espalda. —aquello
De crear semejanza se convirtió en vil desastre
Y pútrida legumbre. —De la meditación vacía,
La ausencia y la noche, la duda, el costal
De los anhelos rotos, un presente sin asistencia
Ni anestesia, un temporal inverso de jardines…
Esta es la estampa de cuanto heredamos: cascos
En el regazo y un aire extraño y sin tregua,
Mordiendo en su celda el papel de los deseos.
Hacia el futuro fluyen las piedras y la abeja voraz
Del fuego; hacia lo que podría ser la libertad,
Un oscuro ventarrón empobrece los días;
Hacia la maduración de la trementina en su tallo,
El ardimiento amedrenta el libre tránsito
Del resuello y el profundo eco del destello.
¿Cuándo —pregunto— dejaremos de ser seres
Compungidos, seres desvividos en la afrenta?
¿Cómo dejar de ser el doble espejo con el sombrero
De la luna apartando la alegoría y no el entendimiento
En momentos de inminente juicio?
Hacia dónde este “presente peregrino” y fatuo.
¿Cómo pueden las parábolas derribar la violencia?
—Pregunto.
La realidad siempre termina siendo, no esa lluvia
Transparente de los inviernos, sino un fermento
De gargantas con sed de hollín…
Barataria, 16.I.2009

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