sábado, 28 de noviembre de 2009

Sobresalto

En la bóveda de los poros se agrietan los relojes,
Y el lenguaje frágil de los gestos.

Autor de la fotografía: Ramón Sánchez Díaz








Sobresalto








Arriba, el cielo es fúnebre, nublado;
la tierra en rededor es yermo triste...
OLAVO BILAC

…Con
lápiz oscuro indico el fondo de las arrugas y con lápiz
blanco la parte que sale más…
JOAN BROSSA






A menudo cada sobresalto deja quemaduras indelebles.
Entre la lucidez y la locura las rotaciones suelen ser genuinas.
En la bóveda de los poros se agrietan los relojes,
Y el lenguaje frágil de los gestos.
Me duele esta fatiga de la inmoralidad consuetudinaria.
La exacerbación de los abrojos en el cráneo. La ruptura de los tropeles
A fuerza de bufandas de torpeza.
El vértigo se precipita en los estribos de las albardas.
En los hisopos que han perdido su hálito de fuego.
La luna es, sin embargo, un copo de lenguas azucaradas.
En una mirada de resortes, suben y bajan las pestañas de la sangre.
Las ramas del calendario cubren en cierto modo los senos colmados
De sol de ese círculo crispado en mis manos.
Mientras escribo sobre esquirlas de abanicos, la irrealidad
Es un golpe menos en la indiferencia. —Es la diversificación
De las hormigas en las semillas del germen.
Alrededor de la sal que gotea en el horizonte merodean estatuas
Apocalípticas, grandes círculos de humo, lenguas cansadas expuestas
Al sol, a libros masticados por acuciantes nerviosismos.
Un día no cabe en cada pieza de los brazaletes, ni las muñecas
Aguantan por mucho tiempo las esposas de minutos de huerro
Y témpanos de pupilas. —A veces quisiera escribir un poema hondo
Para sacudir de mi espalda todos los malestares del planeta.
[Un poema sin abismos como el viento. Un poema denso como
Las semillas. Un poema con potente filo de raíces, sin mechas de azufre]
Pero todavía camino sobre detonantes de sangre genuflexa.
Todavía la oscuridad diversifica sus estruendos.
Este ardor es una bóveda con perros sarnientos. Las cinches socavan
El cielo y el nivel de la lengua sobre el cielo.
Lo esencial siempre es amorfo aunque tenga estiajes de polilla.
Está bien todo en este universo, excepto el universo mismo.
Las tautologías sirven en cierto modo para duplicar las identidades.
Nunca supe si las falacias son congruentes con las inferencias
Causales, tampoco sé si se puede afirmar lo que se niega
En los tejidos del fuego y el ala de las pestañas.
[Yo puedo, sin embargo, cuantificar toda premisa en tus cabellos;
Y lamer inductivamente el ombligo hasta generalizar la analogía
De la inducción; por suerte aquí no hay condiciones canónicas].
Las sombras de la evocación cubren el pecho: —Aquí no hay paraguas
Para salvarnos de la intemperie, sólo muros con un eclipse
De ciénagas. Las aspirinas no se disuelven en cucharas de aire,
Sino en la fuerza giratoria de la lengua,
Con la saliva hundida en los molares,
Con una espátula de tanteos hasta alcanzar la velocidad del alma.
Un día dejará de ahorcarnos la concavidad de las hormigas.
Un día ya no encallarán los guijarros en la garganta,
Sino en el sarcasmo tóxico de los mordiscos.
Barataria, 26.XI.2009


jueves, 26 de noviembre de 2009

Sueños y noches-poema d'André Cruchaga traduït al català per Pere Bessó

Ahora el torrente de la oscuridad ha borrado los días, los meses,
Los años y me he quedado con las cosas más necesarias: el olvido...
Autora de la fotografía:Carolina Ortiz Salgado

Sueños y noches





Si te acecharan los sueños, no les hagas caso,
pues todos ellos, tanto los dulces como los horrendos,
Son bromas de dudoso buen gusto…
WYSTAN HUGH AUDEN

…desandaré mi noche y mi ceniza
por el camino que una vez perdí…
FRANCISCO LUIS BERNÁRDEZ





La vida no es sólo cuestión de sueños y noches y caminos.
Auque esos caminos tengan horrendas heridas.
Cada quien es en la medida de sus ojos. De la razón sospechosa
Que lo envuelve.
Las armas siempre conviven con nosotros en la sombra.
Un día menos cierto nos adueñamos de las golondrinas.
En las fronteras de la vigilia siempre la angustia está en medio.
Cuando dormimos de seguro nos remontamos a montañas inciertas.
Siempre una palabra se vuelve remota después que la pronunciamos.
—Cuando niño soñé con todas las mujeres del mundo
Incluyendo las de Botero, y los trenes y los barcos.
Ahora el torrente de la oscuridad ha borrado los días, los meses,
Los años y me he quedado con las cosas más necesarias: el olvido,
Por ejemplo y la pesadumbre, en la boca, de los muertos.
Por supuesto, hay días que son terribles como las cloacas,
Como la alergia a ciertos medicamentos, como las noches del País
En el desierto, como la cercanía de la mujer que nunca se tuvo,
Como la existencia nacida de alientos amargos.
—Cada quien camina con sus propias sombras y sueños.
No es menester, aquí, hacer un análisis freundiano, ni invocar
A Allport, ni a Sócrates, ni a Young, mucho menos a Platón
O a Aristóteles o a la escuela soviética del psicoanálisis.
El corazón es ciego frente a las migajas de puertas que se le niegan.
Me imagino que en los desiertos las palabras son más ciertas
Que en otros lugares donde abundan los lupanares
Y el sexo es usual en los bancos de los parques o sobre el césped.
De vez en cuando los sueños necesitan de guías turísticos:
Uno puede viajar con el alma en un hilo sin inspirar compasión.
Borges decía, por ejemplo, que al despertar “entra la luz de los sueños
Al sueño compartido”. —Con quién comparto esta vida
De sinrazones, esta noche que apenas empieza.
De otro modo uno se llena del espanto del mundo. —Hay tantos
Caminos desandados en las puertas. Hay voces en la cárcava
Del entrecejo, en la geografía porfiada del tiempo.
Después de todo el hombre, la mujer son el tiempo con sus cuadernos
De porfiada polilla,
Con sus lenguas ausentes, con sus linternas oscuras.
Después de todo, los sueños y la noche están unidos por la voz
Umbilical de los deseos, por esa palabra sumergida de las esculturas.
Por ese ardor sin testigo de los nidos…
Barataria, 24.XI.2009

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Passos damunt de l'aigua-poema d'André Cruchaga traduït al català per Pere Bessó

No tinc cap altra solució per a l’espantall del meu esperit.
Tampoc no puc agafar els parracs de les aigües amb les meues mans.

Autor de la fotografía: Alejandro Cárdaba Rubio







Passos damunt de l'aigua
poema d'André Cruchaga traduït al català per Pere Bessó







…llegó el momento, el gran momento,
la hora de los ojos…
PAUL GÉRALDY

Oigo bajo la lluvia sus pasos inseguros
y un bordón que golpea en los árboles muertos.
JON JUARISTI

El único recurso del agua que corre o se estanca será sentarnos (yo
mismo, contigo) pasados los cuadros de labranza,
en la linde del bosque
JOSÉ KOZER








No tinc cap altra solució per a l’espantall del meu esperit.
Tampoc no puc agafar els parracs de les aigües amb les meues mans.
En l’escala dels caragols, la ranera consumeix els ecos.
El verdet desemboca als canals de les vísceres. —Pense
En els ocells posant-se en les finestres fins al capvespre;
Anys ha que necessite acostar una granera a les meues sabates,
Un bisturí o una llanterna del tamany de certes absències.
Al voltant, la llum entre l’esbarzer. —Bordons d’enfiladisses,
Ulls escapant al carnestoltes del foc, esquirols de cendra damunt de la brasa.
El dia té la mobilitat dels insectes.
De sobte no tinc ni idea dels llençols, ni del confort
Que donen les bragues a l’olfacte,
Ni de la fam que de sobte buida taules interminables,
Ni del litoral de les pedres que fan trontollar els meus passos.
De sobte m’agafe de les trenes dels records: —un terròs
De mar en la meua argila, un vent de jade sense escòria de cabres,
Crina de mula en la gota hermètica dels resquills.
La fam em fa un depredador de calendaris incerts.
[Pense en el cedre concèntric de la teua corporeïtat; en l’escull
De sucre, en la canyella seguint els teus contorns, en el cotó
De la teua sinagoga, en la cambra mullada d’imatges.
Tota flama llepa l’origen del cos. El vertigen de la perplexitat].
Sempre estic en les dues cares d’aqueixa moneda inconclusa.
Hi ha dies amb parets trencadisses, —ficció d’identitats
Reassumides; al voltant desafia la por amb gemecs.
En quines ales no hi ha un segle de criptes i esgotades escumes.
En quines estàtues, un gos no banyà els engonals i llavà l’escòria.
—Damunt de les aigües totes les formes possibles de les paraules;
Aquesta sempre devastació de la pluja en la consciència.
La brasa dels cards trenca les entranyes. Quan beuré
El darrer café lluny de la decrepitud i tan a prop de les campanes.
—Sempre la inclemència com una ràfega irreparable.
Mai no deixe de pernoctar en l’hamaca de les missatgeries virtuals.
Malgrat tot, mai no deixa de ser la benevolència,
Una flassada d’èxtasi. Al cap i a la fi, en algun moment
Ens convertim en peces cerimonials, d’algun pètal mercenari.
Malgrat tot, l’aigua és d’allò més semblant a una vànova de begònies,
A aqueix ésser obsés, versemblant dels brufols damunt del teulat
Palpable del batec…

Baratària, 14.XI.2009








Pasos sobre el agua







…llegó el momento, el gran momento,
la hora de los ojos…
PAUL GÉRALDY

Oigo bajo la lluvia sus pasos inseguros
y un bordón que golpea en los árboles muertos.
JON JUARISTI

El único recurso del agua que corre o se estanca será sentarnos (yo
mismo, contigo) pasados los cuadros de labranza,
en la linde del bosque
JOSÉ KOZER






No le tengo otra solución al espantapájaros de mi espíritu.
Tampoco puedo asir los harapos de las aguas con mis manos.
En la escalara de los caracoles, el estertor consume los ecos.
El moho desemboca en los canales de las vísceras. —Pienso
En los pájaros posándose en las ventanas hasta el atardecer;
Hace años que necesito acercar una escoba a mis zapatos,
Un bisturí o una linterna del tamaño de ciertas ausencias.
Alrededor, la luz entre la zarza. —Bordones de enredaderas,
Ojos escapando al carnaval del fuego, ardillas de ceniza sobre el ascua.
El día tiene la movilidad de los insectos.
De repente no tengo ni idea de las sábanas, ni del confort
Que dan las bragas al olfato,
Ni del hambre que de pronto vacía mesas interminables,
Ni del litoral de las piedras que hacen trastabillar mis pasos.
De repente me agarro de las trenzas de los recuerdos: —un terrón
De mar en mi arcilla, un viento de jade sin escoria de cabras,
Crin de mula en la gota hermética de las esquirlas.
El hambre me hace un depredador de calendarios inciertos.
[Pienso en el cedro concéntrico de tu corporeidad; en el arrecife
De azúcar, en la canela siguiendo tus contornos, en el algodón
De tu sinagoga, en el cuarto mojado de imágenes.
Toda llama lame el origen del cuerpo. El vértigo de la perplejidad].
Siempre estoy en las dos caras de esa moneda inconclusa.
Hay días con paredes quebradizas, —ficción de identidades
Reasumidas; alrededor desafía el miedo con gemidos.
En qué alas no hay un siglo de criptas y agotadas espumas.
En que estatuas, un perro no bañó las ingles y lavó la escoria.
—Sobre las aguas todas las formas posibles de las palabras;
Esta siempre devastación de la lluvia en la conciencia.
La brasa de los cardos rompe las entrañas. Cuándo beberé
El último café lejos de la decrepitud y tan cerca de las campanas.
—Siempre la inclemencia como una ráfaga irreparable.
Nunca dejo de pernoctar en la hamaca de las mensajerías virtuales.
Pese a todo, nunca deja de ser la benevolencia,
Una frazada de éxtasis. Después de todo, en algún momento
Nos convertimos en piezas ceremoniales, de algún pétalo mercenario.
Pese a todo, el agua es lo más parecido a una colcha de begonias,
A ese ser obseso, verosímil de los búhos sobre el tejado
Palpable del latido…Barataria, 14.XI.2009

lunes, 23 de noviembre de 2009

Animal de carronya-poema d'André Cruchaga traduït al català per Pere Bessó

Els ossos damunt dels paisatges del riure, dentadura ensangonada
En les nines, cega la gola als ulls del pit.


Fotografía: Taringa









Animal de carronya
poema d'André Cruchaga traduït al català per Pere Bessó








El cuervo es la cimera de estas cabezas rotas;
cuelga un jirón de carne
ARTHUR RIMBAUD

Dejemos, de esa heráldica, que viajen
los símbolos, el mudo abecedario…
SEVERO SARDUY

la memoria inventa
falaces espejismos en el ayer desierto
ENRIC SÒRIA







Em toca per abundància de rellotges mísers, inventar miratges.
L’escòria de les brases en llengües moribundes,
El tedi del vent en la plaga dels murs,
Els ossos damunt dels paisatges del riure, dentadura ensangonada
En les nines, cega la gola als ulls del pit.
Qui està ficat com el cel de la boca doblat dels somnis,
Com el tedi acostumat als porus?
—Clarament les paraules que empre sangnen: tinc un llenç
De sal al meu paladar fendit per la foscor deserta.
M’abelleix partir en l’arna del paper higiènic.
M’abelleix jugar a la claredat cega dels espills.
He de tancar el pit als vitralls projectats en l’entranya.
—No sé si la consciència és past de la veritat.
Les meues córnies de penes són trossos de cartró.
De quin celler puc netejar la pell de les teranyines.
Buidar els jeroglífics, armar el puzzle dels odres i provar
La suavitat difusa en la cendra.
No hi ha certesa mansueta en la carronya. No hi ha oblit si naix
Del sanglot. No hi ha paraules al moll de l’arna.
Sempre una ferida ens condueix a l’evocació del temps. Claror
És l’antípoda descomposta de la carronya,
I les fulles de l’esperança en l’àpex de la saliva.
[Sempre em toca viure la mania del zacate, un túnel d’aquarel·les,
La respiració amb ombres dels molls, el trencacaps
De l’àrbre prometeic, els jocs assedegats del penya-segat,
L’hàlit sense graner de les llavors, la humitat culpant de la respiració,
I el xiuxiueig immediat de l’aire pròdic].
Sovint només sóc ocell o argila. —obedient asfíxia en el basalt.
Sovint, domèstica esca. —Obsés núvol sense hora zero.
Sovint l’astor del dubte es torna tempesta. —La teologia
De la letargia mossega els meus costats, clava els seus prolixos crims.
Sovint la veu dessagna els refilets. —brunzeix el vent
Als capitells de les tombes, afligeix el summe de lloses cegues,
Enfebra cada aprenentatge de la buidesa —llànties de grills
En una ergàstula, ulls llançats al arcabús dels cabells.
[Sovint et somie en les onades de les escales. En l’obscenitat
Dels orgasmes, en l’aroma anarquista dels sinònims,
En l’agonia repartida del desig].
No meresc el pudor de certs somnis, ni la saliva de les verges.
Em toca menjar en l’embarcador dels ossos.
O més val al veler de les ungles, sense cap nostàlgia…
Baratària, 15.XI.2009








Animal de carroña









El cuervo es la cimera de estas cabezas rotas;
cuelga un jirón de carne
ARTHUR RIMBAUD

Dejemos, de esa heráldica, que viajen
los símbolos, el mudo abecedario…
SEVERO SARDUY

la memoria inventa
falaces espejismos en el ayer desierto
ENRIC SÒRIA






Me toca por abundancia de relojes míseros, inventar espejismos.
La escoria de las brasas en lenguas moribundas,
El tedio del viento en la llaga de los muros,
Los huesos sobre los paisajes de la risa, dentadura ensangrentada
En las pupilas, ciega la garganta en los ojos del pecho.
¿Quién está hincado como el cielo de la boca, doblado de los sueños,
Como el tedio acostumbrado a los poros?
—Claramente las palabras que uso sangran: tengo un lienzo
De sal en mi paladar hendido por la oscuridad desierta.
Tengo ganas de partir en la polilla del papel higiénico.
Tengo ganas de jugar a la claridad ciega de los espejos.
Tengo que cerrar el pecho a los vitrales proyectados en la entraña.
—No sé si la conciencia es pasto de la verdad.
Mis córneas apenas son pedazos de cartón.
De qué tabanco puedo limpiar la piel de las telarañas.
Vaciar los jeroglíficos, armar el puzzle de los odres e intentar
La suavidad difusa en la ceniza.
No hay certidumbre mansa en la carroña. No hay olvido si nace
Del sollozo. No hay palabras en el muelle de la polilla.
Siempre una herida nos conduce a la evocación del tiempo. Lumbre
Es la antípoda descompuesta de la carroña,
Y las hojas de la esperanza en el ápice de la saliva.
[Siempre me toca vivir la manía del zacate, un túnel de acuarelas,
La respiración con las sombras de los muelles, el rompecabezas
Del árbol prometéico, los juegos sedientos del acantilado,
El hálito sin troje de las semillas, la humedad culposa de la respiración,
Y el susurro inmediato del aire pródigo].
A menudo sólo soy pájaro o arcilla. —obediente asfixia en el basalto.
A menudo doméstica yesca. —Obsesa nube sin hora cero.
A menudo el azor de la duda se torna tempestad. —La teología
Del letargo muerde mis costados, clava sus prolijos crímenes.
A menudo la voz desangra los trinos. —zumba el viento
En los capiteles de las tumbas, aflige el sumo de lajas ciegas,
Da fiebre cada aprendizaje de la oquedad —lámparas de grillos
En una ergástula, ojos lanzados al arcabuz de los cabellos.
[A menudo te sueño en el oleaje de las escaleras. En la obscenidad
De los orgasmos, en el aroma anarquista de los sinónimos,
En la agonía repartida del deseo].
No merezco el pudor de ciertos sueños, ni la saliva de las vírgenes.
Me toca comer en el embarcadero de los huesos.
O mejor en el velero de las uñas, sin ninguna nostalgia…
Barataria, 15.XI.2009

jueves, 5 de noviembre de 2009

Instant del sobresalt-André Cruchaga

Algu llig a les fulles del vent, els canelobres
Dels molls, els vells vaixells de la nit,







Instant del sobresalt

El mío era el mundo de la periferia, el mundo del ferrocarril,
De las barriadas obreras. Suciedad, falta de espacio, miseria…
BORIS PASTERNAK





Algu llig a les fulles del vent, els canelobres
Dels molls, els vells vaixells de la nit,
Els tossals des dels braços oberts als morts.
Algú llig, fins ara, “EL DOCTOR JIVAGO” DE PASTERNAK,
I comprén i somriu àdhuc la insensibilitat dels cadàvers.
—Sal negra damunt dels records dels pètals;
Somnis i temperatures més doloroses que l’Esperança;
Camins com el cordell dels cabells, cap a la ciutat, estranyament.
La nit amb les seues vèrtebres trencades, rosaris sense nuar-se a les mans.
Algú transcorre amb túniques de dol: el dolor és l’ànima
De la respiració, la regna de les pluges, la partida lligada a l’audàcia.
Les sabates obrin les lloses dels carrers. Les ombres, les finestres
Confuses, la llum a ensopegades dels records.
Algú escriu en la desesperació de la penombra: —en la sempre
Realitat de la pell, en la rèplica ofegada de les fletxes,
En la cambra on les butxaques manquen de premures.
De quina compassió parlem quan els cresols cremen la taula?
De quina claror parlem quan la confusió és sum cadàver
I travessa el vestíbul dels abrics, i crema en el color bellugadís
Del fum? —Cride i ric al ritme de les mirades. Pinte cortines i màscares.
Els amos del món venen la felicitat en cartonets de loteria;
O en el millor dels casos, analgèsics per a ballar rap o cap Vals.
Algú crema fins al coll jugant a complexes emocions:
Els túnels precipiten les paraules. La pluja sense embarcaders
D’Esperanza, les campanes fúnebres dels cadàvers,
Aqueixes llargues hores de l’angoixa damunt del coixí, aquest coixí de destrals,
Que no marca la solemnitat de les litúrgies, ni el botox per a no restar
En aquest món real d’aparadors fermentats,
D’escales cap avall de les aus estraus,
D’ara sense ningú i res en les prestatgeries del cel
O del suprem carrusel de les paraules.
Algú està dempeus junt a les buganvilles. —Inclina les seues mans fredes,
Triangula la seua mirada inquisitiva; després la pesadesa de la roba tumultuosa,
Las certeses colpint les creus, els cants gongorins com oceà,
La llengua torta dels ciris, els cementeris udolant amb les seues portes
Escorredisses, la foscor sobre les estovalles de les nines.
Apareixen les cambres i les fotografíes damunt de parets de pedra.
Grans silencis cremen la soledat, el celobert dels llençols,
La monstruositat particular de les mirades, la humitat fosca
Sacsant l’alé, trossos de gola irreconoscibles a les xarxes
Dels muiracs, en la sempreviva fosca de la Pàtria.
Algú, com el País, mastega a diari píndoles per a la hipertensió.
Algú des del coixí creu en els crèdits de l’impossible,
En les llibertats del capvespre, en les bigues trencades del dia o la nit.
En les catifes roges la veritat és impossible; les paraules totes
Són felices i no desgraciades com les bastides construïdes amb neumàtics.
En el fons admet que la vida sovint és així. Anat ja,
Als madrecacaos dels ocells, hi ha certeses de pregones aigües.
I arrels com peixos tirats al deliri. I bufones més certs que els plats.
I cascos més abraçadors que certes paraules. I ulls més oberts que
Les bones de Déu en les discusions seculars de les ràfegues.
Es tanca el teló!
Baratària, 17.X.2009
Traducción: Pere Bessó

martes, 3 de noviembre de 2009

Rostre en la boira-Poema d'André Cruchaga traduït al català per Pere Bessó

Aquests llençols vells, rosegats pels porus. Rostres en la boira
De l’alé, exhalant el miratge de les catifes,

Ilustración: "Taringa.net"







Rostre en la boira
Poema d'André Cruchaga traduït al català per Pere Bessó







Nada, por lo demás, ha variado.
El tiempo sigue siendo un puente oscuro
CARLOS SAHAGÚN


a la cabeza inclinada, a la espalda temblorosa,
el puro espíritu vital que huye con el tiempo.
PIERRE LOUYS







Aquests llençols vells, rosegats pels porus. Rostres en la boira
De l’alé, exhalant el miratge de les catifes,
La motlura de les màscares en algun racó, potser, també
La llunyania, —la trama dissolta del vol, el mostrari dels peus
Al llenç de la llengua. Un dia la ràfega fou l’aliment.
Un altre, el remolc de les ombres al llom.
Cada pas fou un rostre esculpit amb coltells.
Cada matí, escindida llenya, parany de la sal a la gola.
—El carrer fou sempre depòsit de llàgrimes. Estampetes
D’un món envellit, refugi on el paper es mulla amb els somnis.
Sempre la precarietat ha rondat la nit: entre ossos, el temps
Guarda les seues marinades. Les closques, els amulets en valises.
Les portes testimonien les paràboles del sutze.
Quina fi serà feliç per a reinventar la memòria i extraure’n els escapularis.
—El matossar groc de les ombres amb la seua llengua moribunda.
El card furtiu que llostreja al pit. El crescut pèl de l’espera.
Només recorde les parets de la infantesa i la joventut:
La impaciència, ara inútil, dels pètals damunt dels reixats.
Aquest fred del destí envellint, junt al somriure gastat de les espelmes.
No sé si un dia, la vetlla llevarà tots els tatuatges. O l’ablució
De la nit escurarà l’escòria de tantes paraules. O l’impossible serà almenys
Un dibuix del fullatge, o la distància escoltarà aquesta penombra
Que alça fèretres i amulets. Hi ha un tropell de pols en aquesta tempesta.
Llavis somorts llepen la saliva. Llavis com rius vessats.
Ací hi ha massa ombres penjant del sanglot.
Hi ha llengües arrossegant les branques del plany. Hi ha pedres com un altre cel en la intempàrie.
Però no hi són els noms que em serviren de llànties.
No hi ha volcans blaus en aquest empedrat dels teulats, ni vocals
Blanques damunt de la molsa acumulada als quadrons.
El fum esgarrapa en la sang com aqueixa aixadella del destí. Tot s’esdevé una regió fosca —pedres al corrent dels retalons;
Làpides en retalls, parrac insondable en la profunditat del gemec.
Qui pot pujar a la barca en aquest moll desballestat — només
Un núvol d’illes o un grapat de sal suspés en la tempesta.
Hi ha tants taüts com evidents anells als dits. —Hi ha al darrere
Ocells de llarg fullatge, lladres sense pietat de l’alegria,
Noms que dormen a l’estany de l’enderroc . Hi ha rostres
D’esquenes tan llunyans, que m’acostumí a la fidelitat dels fantasmes.
—Alguna volta, en algun lloc, la cendra serà el paradís.
O cert aquesta pèrdua del somrís. O fuet el tacte en el vertigen.
Al cap i a la fi, ja m’acostumí a l’èxode dels embuts,
I a aquest infantament dispers del desig baixant fins
Als soterranis del subsòl…
Baratària, 03.XI.2009







Rostro en la niebla






Nada, por lo demás, ha variado.
El tiempo sigue siendo un puente oscuro
CARLOS SAHAGÚN


a la cabeza inclinada, a la espalda temblorosa,
el puro espíritu vital que huye con el tiempo.
PIERRE LOUYS






Estas sábanas viejas, roídas por los poros. Rostros en la niebla
Del aliento, exhalando el espejismo de las alfombras,
La moldura de las máscaras en algún rincón, acaso, también
La lejanía, —la trama disuelta del vuelo, el muestrario de los pies
En el lienzo de la lengua. Un día la ráfaga fue el alimento.
Otro, el remolque de las sombras en el lomo.
Cada paso fue un rostro esculpido con cuchillos.
Cada mañana, escindida leña, trampa de la sal en la garganta.
—La calle fue siempre depósito de lágrimas. Estampillas
De un mundo envejecido, refugio donde el papel se moja con los sueños.
Siempre la precariedad ha rondado la noche: entre huesos, el tiempo
Guarda sus marejadas. Las cáscaras, los amuletos en valijas.
Las puertas testimonian las parábolas del hollín.
Qué final será feliz para reinventar la memoria y extraer sus escapularios.
—El matorral amarillo de las sombras con su lengua moribunda.
El cardo furtivo que amanece el pecho. El crecido pelo de la espera.
Sólo recuerdo las paredes de la infancia y la juventud:
La impaciencia, ahora inútil, de los pétalos sobre las verjas.
Este frío del destino envejeciendo, junto a la sonrisa gastada de las bujías.
No sé si un día, la vigilia quitará todos los tatuajes. O la ablución
De la noche lave la escoria de tantas palabras. O el imposible sea al menos
Un dibujo del follaje, o la distancia escuche esta penumbra
Que levanta féretros y amuletos. Hay un tropel de polvo en esta tempestad.
Labios mortecinos lamen la saliva. Labios como ríos derramados.
Aquí hay demasiadas sombras colgando del sollozo.
Hay lenguas arrastrando las ramas del quejido. Hay piedras como otro cielo
En la intemperie.
Pero no están los nombres que me sirvieron de lámparas.
No hay volcanes azules en este empedrado de los tejados, ni vocales
Blancas sobre el musgo acumulado en los cuartones.
El humo escarba en la sangre como ese azadón del destino. Todo se vuelve
Una región oscura —piedras en la corriente de los calcañales;
Lápidas en retazos, harapo insondable en la profundidad del quejido.
Quién puede subir a la barca en este muelle desvencijado —sólo
Una nube de islas o un puñado de sal suspendido en la tormenta.
Hay tantos ataúdes como evidentes anillos en los dedos. —Hay atrás,
Pájaros de largo follaje, ladrones despiadados de la alegría,
Nombres que duermen en el estanque del escombro. Hay rostros
De espaldas tan lejanos, que me acostumbré a la fidelidad de los fantasmas.
—Alguna vez, en algún lugar, la ceniza será el paraíso.
O cierto este extravío de la sonrisa. O látigo el tacto en el vértigo.
Después de todo, ya me acostumbré al éxodo de los embudos,
Y a este parto disperso del deseo bajando hasta
Los sótanos del subsuelo…
Barataria, 03.XI.2009




domingo, 1 de noviembre de 2009

Usted qué hace-André Cruchaga

Usted qué hace con ese tornillo de las palabras en mis sienes,
Con este imán que siempre busca los bajíos de la mar,
Ilustración:"Traslacortina"









Usted qué hace





No hay nada más que hacer; y ya basta.El resto es literatura.
PERE QUART







¿Usted qué hace con la soga al cuello y los perros detrás,
Mientras los tobillos se dislocan en el artificio de las aceras?
Usted qué hace pensando en las hembras de Broadway,
En la castellanización a fuerza de crucifijos en nuestra América?
—No imagine sana conducta en ciertos políticos;
Ni quiera arrugar al viento entre sus manos,
Mucho menos pensar que la vida mañana será menos insomne,
Cuando el lecho agoniza cosido por el miedo.
Usted qué hace con sus paranoias metafísicas e inconscientes,
Qué hace con la navaja de su lengua,
Dónde está su defensa al proletariado,
A las lágrimas de la violencia que no descubren los psiquiatras,
Qué hace aullando en el Gólgota de los recuerdos,
Qué hace mirando ángeles ciegos en las iglesias,
Qué hace frente al lupanar de los pájaros,
A las tragedias del beso en los parques, al semen que adorna las paredes,
A los caballos que hurgan con su hocico en el césped,
A los sueños que nunca los descifra un clarividente por más demonios
Que invoque o hable con los Evangelios del manicomio.
Usted qué hace pensando en el microondas y en los aerosoles a mitad de precio,
En las ligas de fútbol o en el bigen men´s Speedy color,
En las Conejitas que a ratos parecen una “Lluvia de hamburguesas”,
Qué hace usted cuando recibe todos los días dosis extras de terror,
Sin que lo premien en MTV, y tenga parecido con Freddy Krueger;
O mejor a aún, qué piensa usted de los sonambulismos propios del poder,
De la diferencias que compartimos, en cuanto a los enfoques ideológicos
De la belleza, el glamour, a ciertos sostenes que sólo son artificios,
A las dudas que produce la esperma en el vacío,
A los dolores de cabeza que nos proporciona la razón,
A la libertad que es tan real como una gangrena, una cárcel,
Al futuro cuyas ascuas densas ahogan a los peces,
A esta locura que es tan evidente como la herrumbre de la abstinencia.
Usted qué hace con ese tornillo de las palabras en mis sienes,
Con este imán que siempre busca los bajíos de la mar,
La arena sedosa donde los pescadores sacian el hambre.
Usted qué hace cuando cristianamente taladra mi conciencia de feligrés,
De corazón devoto de su monte de pinos,
De sedienta maquinaria, de ternura que no cabe en sus ojos.
—Nada. Ni para hacer un cuadro sinóptico de la Esperanza. Nada para sacudir
Las ventanas, ni limpiar el horizonte.
Qué hace usted entonces en este abismo de cansancio,
Sino es para reinventar el sueño, y la respiración del aire…
Usted, usted, que la supuse mi camino, quimera de espejo sobre alfombra,
Usted, usted, sin ropa frente a mis ojos,
Usted, usted, impune cavando estériles olores en regiones ignotas,
Usted, usted, derramándose en mi saliva, en la testuz ciega de mis sueños,
En este hondo río de la garganta.
Barataria, 31.X.2009