martes, 19 de enero de 2010

Así es hoy

Sueño bajo la piel irremediable de los delantales y los sostenes.
Y sé que al final, sólo existe la espuma como el carao en los dientes.

Autor de la fotografía: Juan Pavón








Así es hoy








Como un alga dulcemente acariciada por el viento
En las arenas del viento te agitas entre sueños
Demonios y maravillas
Vientos y mareas…
JACQUES PRÉVERT


de les dents entre els núvols de la son,
alambins de saliva en marejada
de licor de serps en ziga-zaga de falsa fuita
PERE BESSÓ






Así es hoy: Siempre cunde la doble moral del vidrio en los curules.
Uno no puede fiarse de cierta habilidad para vender tamales
En las calles que, —por lo demás—, sustituyeron los mercados.
Es una época a la tinta china o al carbón: —los bocetos
Son más fiables que los deudos con ilusiones.
Que las respiraciones poco transparentes de las estatuas.
Afuera de los balcones, la jauría parece hasta bíblica con todos
Los posibles sombríos de las mecedoras y las cocinas de leña.
Sé cuando la cuajatinta se mastica como una ola irrepetible.
Cuando los discursos bailan como una respiración desaforada
Y no alcanzan las bufandas para detenerlos.
Hundo mis dedos en el silencio, en el sueño, en el acantilado
De las piedras, en la lengua húmeda de los perros que ladran sobre
El oleaje voraz de los colores.
—¿Es imposible transfigurar las encías de la luz, las vírgenes
Presocráticas de los tratadistas de limonadas, el resuello olvidado
De algún héroe nacional con tanta noche desigual en las ojeras
De las puertas?. —Muerde la ración de polvo de los desodorantes.
El perfume olisco de la patria en los calcetines,
Los libros de medianoche donde las cucarachas rompen con el decoro
En cada letra de oro que encuentran a su paso.
Sueño bajo la piel irremediable de los delantales y los sostenes.
Y sé que al final, sólo existe la espuma como el carao en los dientes.
¿Pueden los corredores de bolsa detener la lluvia con sus dientes?
Siempre la transparencia suele ser un alambrada de púes que nadie
Desea cruzar por miedo a las ventanas.
[Pero vos, arrebatada de mi espuma ecuatorial, ¿en qué brazos rotos
Respiras el día a día de las tempestades del horizonte?
El sudor del calendario no sirve de sábana.
La ansiedad no tiene llaves para abrir las espigas.
¿En qué aceras la sed no se fatiga?
¿En qué día de semana son imposibles las pantomimas y este pulso
Jugando a la esperanza, a las aguas sin diques?]

—No obstante, alguien quiere buscar el arco iris en las palabras.
El pedazo de premonición de las antípodas,
—Cierto eclecticismo en los bambúes y el guarumo—;
La escopeta de la saliva en el espejismo, el aluminio del aire,
Las abejas sicodélicas del césped, el desaire del diluvio.
Alguien asume la fe en el subsuelo de la oscuridad, —y claro,
Y claro ve mariposas insepultas en el polen,
Parques irreales alrededor de la felicidad, y hasta planicies en el hueco
Del moho. —Hoy es así en este filme gótico.
Apenas despertamos de la tentación gutural de los alfileres.
Apenas nos vengamos de los símbolos, o mejor dicho,
De las piñatas colgadas de agendas sin pálpito.
Hay que temerle a la añoranza de los eunucos. Y a ese hotal
De calaveras en la memoria…
Barataria, 16.I.2010

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