jueves, 21 de abril de 2011

EXTRAVAGANCIA


La poesía no vive sólo de palabras, ni el poema se hace únicamente
con jadeos. Desde luego, habrá alguien que se deslice en el tobogán
invisible del aire, con el desplante de un simple juego de palabras.
Vivimos tiempos de multiplicados moscardones,
posiblemente hoy sean más oscuros los colores: los encajes...
Fotografía de André Cruchaga




EXTRAVAGANCIA




strange thing happened in my mind
All your words turned to scribble
By the time I recognize…
THE PANICS




La poesía no vive sólo de palabras, ni el poema se hace únicamente
con jadeos. Desde luego, habrá alguien que se deslice en el tobogán
invisible del aire, con el desplante de un simple juego de palabras.
Vivimos tiempos de multiplicados moscardones,
posiblemente hoy sean más oscuros los colores: los encajes
negros, retorcidos del presente,
las ausencias que provocan cataclismos, más allá del filo
de los dardos, la pantimedia con flecos de taberna barata,
el cambio de piel dibujado en el bolsillo,
las paredes con la ternura al revés, —los días feriados en una playa
nudista con anticipados escalofríos de cansancio.

Me huele mal la instauración de otro reino que no sea el de la justicia,
babean los jardines de los diez mandamientos,
cualquier traición que equivalga al suicidio, el picadillo de la carne
sin hierbabuena, la falta de mostaza y mayonesa en los hot dogs,
el desarraigo que a fuerza de tal se ha vuelto sarcasmo.

He dormido a menudo con un charco en los ojos: a imagen
y semejanza de la oscuridad, en la ventana con un nudo de nubes,
a veces sonriendo al pie de los muertos.
A veces el poema es un abismo de estériles noches. A menudo
es la madera desgreñada de las carpinterías, —esa prolongación
del ombligo convertida en piedra,
mujer de mimbre en la melódica virtual de los espasmos;
hacha como grito en el juego pasional de carne, al borde fúnebre
de las aceras, —aquí cava el País, su propio centelleo, aleatoria
dialéctica de los orgasmos,
en la lámpara herida del follaje.

Me aburrí de ser monigote del exabrupto: el filo cortó lo inexistente;
en adelante, no creo en el escalofrío de la luna llena,
ni en la cámara oculta de la complicidad, ni en las aguas del latifundio,
ni en el grito ofrecido por la desnudez.
No creo en el ofrecimiento de las promesas, (ya tuve sobrados estallidos
de muerte, pálpitos deshechos al primer hervor: ya fui señuelo
en la víspera de las páginas no escritas, en las páginas borrosas
de la memoria, en la cuántica del libro de la duda.)
por supuesto hay otras extravagancias que mastican los dientes:
la duplicidad de habitaciones, el otro pasamontañas de la oblicuidad,
la válvula de escape de la pluralidad,
el tubo del experimento convertido en caja de Pandora.

Desde luego, nada me extraña cuando se juega a los estratagemas:
el País es así, lunático, visceral, cómplice en el desván del pañuelo,
demonio del soplo, gangrena del pasatiempo;
por supuesto ya no me fío de sus anidados cuchillos,
ni del paso doble del jadeo, en el momento de la fecundación.
Por supuesto, tampoco me fío ya, de ninguna ceremonia:
todas manchan el asfalto de la deshora…

Barataria, abril de 2011

9 comentarios:

Marina Centeno dijo...

Querido Poeta: Desde el inicio hay una fuerza descomunal en su palabra que no decae, sino crece. Con ese crecimiento saludable del buen quehacer. Me permití (perdón por el atrevimiento) llevar los primeros primeros tres versos a mi "casablogg" para que encabece la entrada. Espero no sea molestía, para mí, es honor. Tambien comentar que he leído el comentario intruductorio del Maestro Pere y he quedado admirada con la sustancia de ambas (poesía y texto) realmente uno goza y agradece estos posteos. Pero como dicen "hay de todo y para todos", yo, me quedo con lo que acá se comparte. Enhorabuena, Señor.

Un abrazo.

Marina Centeno.

André Cruchaga dijo...

La poesía es para compartirse, amiga mía, y en modo alguno puede constituir atrevimiento, sino la pasión por reafirmar la poesía. Gracias por el honor. Pere, bien sabes es un excelente catador de mi poesía: la ha venido estudiando desde hace varios años. Y siempre hay cosas nuevas, porque en definitiva, uno se reinventa cada día con el poema. En esta suerte de camino, como decía Octavio Paz, tu paisano: "la ironía es la herida por donde se desangra la analogía." A menudo recurro a ella, para despabilarme y entender mejor este mundo y la mismisidad de mi yo atormentado.

Un abrazo,

André Cruchaga

Marina Centeno dijo...

Cierto, Poeta, a veces es bueno espejarse y soslayarse de uno mismo, enfrentarse a quemaropa con la austeridad del rostro y más aún con la eternidad del alma. Tal vez la poesía -los que transitan por ella- sea ese espejo, oblicuo y pendenciero, el que arrebata y cede, el que toma y quita. Pero en definitiva este poema es un sacudón, un disparo con arma en letra, una manera de enfrentarse al espejo -la poesía-.

A mí me encanta como deshebra al poema, Pere, pareciera que fuera a su persona, Poeta, pero no porque al enfrentarse al poema, el poeta suelta sus amarras y naufraga -o navega- dejando el yo hecho manojos en el contenido, entonce, a qué o a quién se le fecunda en el analisis, esa determinación es el objeto a seguir, el trazo o la línea que el lector sigue ávido. Y yo te sigo, Poeta.

Besos.

Marina Centeno.

André Cruchaga dijo...

Muchas gracias, Marina, por tu magnífica digresión. La poesía vela o desvela, en clave los abismos, el resto, quem ados los bolsillos, le toca al lector, al crítico, tropezarse a mordiscos con la palabra, que ya no palabra común, sino metáfora que hurga las profundidades del frío.

Enhorabuena que te haya gustado el poema; y, créeme, aprecio en todo lo que valen tus palabras, porque sé que son genuinas.

Un fuerte abrazo,

André Cruchaga

Marina Centeno dijo...

En todo lo que me es posible trato con honradez a la poesía, más cuando es ajena. Sabes de mi sinceridad y apego a tus letras. Es importante que te lo repita porque de ahí parte las razones de lo entrañable que me resulta tu poesía, que de tanto leer, en momentos de bullicio, silencio, insomnio, cuando tengo atoradas las razones y no grito, cuando puedo y no quiero, cuando quiero y no debo, en infinidad de veces -lo sabes- acudo a lo tuyo. Y repaso lo leído, tal vez no con la mirada análitica del Maestro de maestro: Pere. Pero si con la avidez de quien invoca y convoca la sublimidad que no se "sepulta" sino que florece.

Recibo el abrazo y agradecimiento por permitirme estar en tu cuaderno. A veces más tiempo del que esta permitido.

Saludos, Poeta.

Marina Centeno.

André Cruchaga dijo...

Qué más agregar a lo que tú muy bien has dicho, sólo mi agradecimiento por fijar tus pupilas en mis letras; y, como dijo otro gran poeta, ahora de origen catalán;
"años de entrecruzarme a solas
con la esgrima nocturna del zigzag de los astros".

Gracias, infinitas gracias.

André Cruchaga

Marina Centeno dijo...

"años de entrecruzarme a solas
con la esgrima nocturna del zigzag de los astros".

Mira que esta frase me ha dejado pensando, desde ayer, en el oficio, en el desgarre, en el despegue, en la soledad, en el momento fatídico, en el desenlance del poema-autor, sí, junto, porque se llega se fusionar de tal manera que es uno solo. Repasando mis apuntes hallé a Paz con esta frase por demás obligatoria en este diálogo que me has permitido: "¿La obra dice o es un medio para que alguien, el lector, diga?". Sin lugar a dudas esta interrogante es una afirmación sensata en el menester de la escritura, una manera de desenvolver al autor sin necesidad de exponerlo. Simplemente está, palpable y nítido bajo la fina capa de los versos, de ahí, lo demás es la significación interpretativa de quien le otorga la lectura. Pero a qué viene todo ésto, a la inocencia que se tiene al escribir, ignorando las dimensiones de lo escrito, del impacto y el apego. A veces, sin calcular el espacio y acomodo, el lector no pasa desapercibido y avasalla prontamente lo leído.

Ah! creo que me extendí, pero me ha mantenido al hilo esta charla, siempre partiendo del detonador poético de lo tuyo, Poeta.

Saludos.

Marina Centeno.

Leticia dijo...

El yo, atormentado, siempre el venero inagotable del poeta.
Genial el manejo de la entraña de la morfosintaxis y de la semiótica de ti André, mi estimado y siempre admirado poeta.
Gracias por la concatenación de palabras, signos, lenguaje de estrellas desbocado.
Un beso

André Cruchaga dijo...

Gracias, amiga poeta, por el comentario que haces sobre el poema. En un honor y un halago recibir tus muy atinadas impresiones.

Te mando un fortísimo abrazo, tu amigo,

André Cruchaga