sábado, 16 de febrero de 2013

ORILLADO

Foto de Travel Express, cogida de Verg Florea-Fil




ORILLADO




(Todos los días orillan el absurdo, se evitan, se eluden.  Aguas dulces y amargas, dolidos cauces, ciegas sombras en las persianas de la intemperie. Detrás de los viejos estertores, el sabor de la pena, el puerto que nunca alcanzó la lejanía o la danza macabra de la saliva: la pesadez ha vuelto oscuros los días como el tabanco implacable de la ceniza. Uno termina descreyendo porque todo se da en miniaturas, después se hace necesario caminar por las veredas del olvido, al ras del suelo, sin santificar los rieles apocalípticos del azogue que no pueden restañarse. Por desgracia la insania está en todas partes y ocupa las más altas jerarquías.)

—Sí, a menudo, la pobreza de los sueños es más elocuente que la opulencia
de los mismos, digamos, más visible entre alambradas,
alucinante en su penuria trágica.
Pregunto si en la palma de una mano cabe toda la luz, la transparencia
o si es necesario un costal de yute para ocultar
esos crecientes alaridos del crepúsculo, la demencia que abriga con avidez
ciertos platos,
la noche que está allí en su demasía de harapos.
(Más vale tarde que nunca.) —Así me habló el sigilo y la alegoría del espejo,
y la respiración de ciertos anatemas.

De todas formas, el trastabilleo suele ser fortuito cuando la brasa
se oculta en el mutismo de la bruma.
—Ahora creo que en la espuma, no tienen vigencia los cabildeos, sino ese
desvanecimiento, sin pena ni gloria, de la obediencia del fermento.

Barataria, febrero de 2013 


1 comentario:

iruna dijo...

te he encontrado hoy en "un invierno de pájaros con herrumbre" y me ha gustado leerte.

aquí también "Todos los días orillan el absurdo, se evitan, se eluden. Aguas dulces y amargas, dolidos cauces, ciegas sombras en las persianas de la intemperie"...

cada día orillando el absurdo, evitando, eludiendo, y al mismo tiempo en una extraña búsqueda incesante, quizás absurda también. es raro, vivir. pero aquí estamos, de momento.