sábado, 23 de marzo de 2013

ASEDIOS

Imagen cogida de la página virtual: arquehistoria.com






ASEDIOS




Asedian tantos caminos a la hora en que los puntos cardinales deslían
el viento. Sobre la roca los puertos sin veleros, las escenas superficiales
de todos los días y hasta el génesis buceador de agujas.
(En el puerto estático de los meridianos, las campanas sordas:
cada ardor es la sed errátil del tacto, la otra cara estremecida del aliento.)
—¿Puede un incienso de eternidad reposar en el viento?
¿Puede el ala, alzar vuelo sobre la llama de la urgencia del agua,
en medio de la impaciencia junto a la tierra hendida del páramo?
¿Puede cada día el olvido, el ansia claustral de los paraguas evocar
la vigilia de la página envejecida,
los nombres cambiantes del desdén a la orilla del clisé de las astillas?
(Uno de pronto se ve cercenado por los mismos sueños.)
(Uno de pronto es  remolino de escombros, arrugadas formas del papiro.)
(Uno de pronto ya no resiste a la sal del calendario, ni a la sonrisa
a pie juntillas del despeñadero, —entre aire y tierra, legiones agrias
de gemidos, carne oscura la granada de la conciencia.)
Ante la amplitud del granito, el musgo como hostia del rocío, ¿vienen
desde las heridas, las siete sombras de las parábolas?
—En las sienes, la luz, el espejo guardián de las fachadas, la vuelta al relieve
de la sombra, (las ascuas de la noche en la hamaca de los andenes)
el cansado témpano de la cobija.
Después de todo, ¿es dócil la luz en la abundancia del hambre, en la geometría
del racimo inoxidable,
en el bolsillo malogrado del delirio?
—Cada quien se interna con su propia sed en la habitación de los relojes.
Yo, —por si acaso— sigo el camino perenne del viento, aquí en secreto,
desvelando los folios del paisaje. Atendiendo el decurso de las taxonomías.

Barataria, 22.III.2013

No hay comentarios: