domingo, 7 de diciembre de 2014

NAUFRAGIOS

Imagen cogida de la red




NAUFRAGIOS




Existe un mundo distinto en el ars moriendi del hilo sentimental que se enreda
en la acequia del desvelo: en el principio, todos los yerros en el pedregal
de esos absolutos que acaban como los chiriviscos en las veredas.
(Así me hice de tantas intemperies y desnudos estíos. Así, el mendigo despierto.
El nudo del espejo inquisidor, los labios mudos del vitral, la avaricia que circula
en el frío, los muros voraces del ascua.)
En la sal o la ceniza, la sed punzante de las aguas heridas, la muerte del tiempo
que no mide escaleras, las ramas del sueño que huyen del aliento.
Uno es, en todo caso, la palabra que gira en el párpado soñoliento de la herida,
o el día, o la noche en los guantes de la arcilla.
Solo la palabra en curso, la sombra en el ojo de la calle.
—Más allá de lo salobre que resulten los naufragios, el litoral desnudo del grito
con sus azoradas eternidades—,
está el largo ojo de cipreses como un dedo que diluye la entraña, como estrépito
fúnebre. si algo queda en el ansia, es el aullido seco de los cadáveres…
Barataria, 07.XII.2014

No hay comentarios: