miércoles, 3 de junio de 2015

VIEJAS PUERTAS

Imagen cogida de fotoescapada.com




VIEJAS PUERTAS




Crepita el hollín en los zapatos torpes de la noche: entra en la vieja puerta
del fuego de otros días: aúlla la herrumbre y la madera en su oración fúnebre
de miedos; bien o mal, es un absurdo ver las mochetas y el dintel apilados
en los párpados, en los muertos que despiertan cada vez la memoria
y la telaraña como una plantación de oscuridades siniestras.
No sé ni qué hacer contra todos los que sabotean el cielo. —(Contra la pared,
el animal y sus pensamientos, los condenados aún bajo la fosforescencia;
circula la polilla enfundada en los pájaros,
nos arrebata la confianza, el furor secreto del pasamontañas, la risa demente
del suicida, el vasto espectro tras las rendijas de la polilla.)
Uno ya no sabe si es el tiempo, o la invención del tiempo quien desafía tierra
adentro, los manuales de la sangre.
¿Quién mete el ojo en el umbral o en la puerta de los rieles de las antípodas?
¿Quién se oculta tras el espejo como otra sombra mordiendo el telar
de la madera, susurrándole obsesivamente al vómito o al gemido?
—Cierto. Uno no sabe qué nos depara el viejo aforismo del evangelio, el salmo,
ni qué padres juegan a los logaritmos en las tumbas con sus hijos,
ni qué discursos son mejores a los trajines de la noche, a los trajes imaginados,
al asomo de sal indefinible.
Colgada en el ojo, la noche de la madera, (los días bestiales de derribar puertas,
los días sin camisa, la antigüedad del hollín  y sus monstruos: toca hasta
el asombro, el cuervo y du danza circular sobre la puerta.)
Barataria, 01.VI.2015






No hay comentarios: