domingo, 2 de agosto de 2015

EMPOZAMIENTO

Imagen cogida de cabrol-art.blogspot.com




EMPOZAMIENTO




Ahora todo es vigilia o memoria. En el cadáver cercenado, el azogue del páramo
esculpido en los nombres mutilados: vencida la piel, la cal hace su trabajo
deleznable: no hay injerto que cure esta parálisis, ni frigorífico que congele
estas aguas de incontable abismo.
La miseria nunca ha sido pródiga, aunque tenga su propia arquitectura.
En el alma hay gritos que no ondean como las banderas.
¿A quién le envío, íntegra, la intemperie, el almidón de las sombras, la infancia
proscrita de la sed? ¿A quién le remito, descalzo, la escalera incendiada
del respiro con esos peldaños que horadan la garganta?
—Debajo de la piel mordida, las confusas bestias de la muerte que caen
de golpe sobre la desnudez profunda del aliento.
En el pantano de los miedos no es posible algún desenfreno, no son posibles
los inviernos, salvo el sigilo.
Nos perturba la histeria de las ventanas, o el silencio inusual de las estatuas.
En los puteríos suburbanos cada quien llega al fondo de lo grotesco:
entretanto, lluvia y recuerdos, acechan como el suicidio.
¿Quién juega a quitarle las cruces al aire? Así es la erección de los imposibles.
Debajo de los ijares, el otro yo de los suplicios.
A fin de cuentas, nadie sale ileso de su propio espejo, —nadie, consumada
su sombra—, esa otredad de juegos que nos persigue al borde de la muerte.
Aúlla el cuerpo dentro de su propio drama: nunca he partido; lo sé ahora.
Barataria, 27.VII.2015

No hay comentarios: