lunes, 10 de agosto de 2015

FÓSILES

Imagen cogida de revistaenie.clarin.com




FÓSILES




El poema con los años se convierte en fósil; la abstracción no nos sirve
de mucho para escribir catálogos que tengan que ver con los espacios pequeños
de los poros. El aliento a menudo, es sólo el duplicado féretro de las semanas.
Cuando amanece siempre encuentro vacía la alacena, en negro y blanco, todas
las posibilidades del escepticismo.
A menudo, para un dolor, hay alguien que lo provoca. Ante los timbres sordos
de la Realidad Nacional, uno puede tararear cualquier canción,
macerar los puertos del extravío, (inclusive sostener la carcajada por más tiempo 
del habitual.) La complicidad ha dejado habitaciones llenas de fósiles.
Ellos o los otros se ven grotescos a través del claroscuro de la madera.
(Es extraño porque nunca me olvido del lenguaje terrible de la noche),
tampoco de los dientes y sus profundidades;
en un instante uno puede perder las pupilas en las esquinas: el país es así,
frente a mí y detrás de mí; a los lados, la fiebre de las osamentas.
(Alguien dirá, claro, que todo esto es mero espejismo, o ficción), aunque
nos envuelva todo un imaginario sangriento.
En el aroma, la polvareda de los huesos, las semanas con sarcófagos, y trenes
remotos; cuando todo esto acabe, las tarjetas postales en las manos del mundo,
o las aceras con sus fotografías grises.
Ante la piedra tetelque de la intemperie, también el techo descendido a piedra.
También el cuerpo con los agujeros propios del sigilo…
Barataria, 04.VIII.2015

No hay comentarios: