jueves, 21 de abril de 2016

ENCUENTROS IMAGINARIOS

Imagen cogida de elrestoesmio.blogspot.com





ENCUENTROS IMAGINARIOS




La utopía del tiempo en los encuentros imaginarios con la memoria,
sal como la neblina hasta el cuello, seco mis ojos para que no se hunda el agua 
en otro absurdo como las fotografías a media asta del subconsciente.
Nunca son diáfanos los pensamientos en medio de la noche, ni en la ebriedad 
que emerge del viento,
ni en la palabra luciérnaga tan antigua como mis abuelos, o ese incendio
de las aldabas tras la lluvia, ni en el cielo falso del sollozo donde seguramente 
reposa el grito y la mecha del candil al otro lado de la mañana.
(Me he quedado a oscuras entre los matorrales de la nostalgia y los chiriviscos 
que quedan alrededor de la boca. Estoy, sin embargo, custodiado por olvidos.
Es terrible, ahora, pensar en todos los juegos de la infancia.
Son terribles, después de todo, todos los juegos alrededor del ombligo. Acordarme 
de los peces es un acto supremo de memoria, aunque ya nada sea.
No he dormido desde que la taza de luz entró en la carne.
Muchos imaginarios merodean alrededor de los reflectores de la hojarasca;
a cada quinqué le deshago el nudo de hollín del buche.)
Ante tantas distancias, ya no sé de qué costado dormir. Ni qué noche se hace 
más vieja que la polilla, ni qué fruta despierta en ventanas sin cortinas.
─Vos, maduraste muy luego ante el ojo de agua del cántaro sin vendaje
de los pensamientos.
─Yo, leí la primera crónica de viajes sobre los huecos que me producía el ansia.
Ahora lo sé. Aquí el aprendizaje te hace voraz; humanamente, la soledad
es también un acto de valentía…
Barataria, 23.III.2016

No hay comentarios: