viernes, 17 de marzo de 2017

RUIDO DEL FERMENTO

Imagen cogida de la red





RUIDO DEL FERMENTO




Nosotros siempre en medio de los cuchicheos de la tarde: entramos a la noche joven de nuestros silencios casi tísico el polvo de la niebla que nos envuelve los matorrales exasperados del aliento las palabras que de pronto al descender se lo llevan todo (ya sabía sin excusas que siempre estamos comenzado el tiempo que siempre quedan en el abandono los muebles viejos de las palpitaciones que siempre en alguna esquina se recrea la lluvia) en las cornisas de la memoria hasta lo inimaginable: lápidas cementerios aceras sin arcángeles los muros presentidos de la deshora  —nos acosa el ruido del fermento y los racimos aún no sosegados de los pálpitos las escaleras alígeras del desequilibrio este dolor de musgo del tropismo

(Aquello despedaza mi humanidad porfiada mis ojos contenidos en la dentadura como retumbos de un galope de cuchillos los relojes muerden la cobija de lo inminente muerden la gota de engrudo de los trenes muerden el serrucho de la congoja de pronto ¡mierda! con toda la palidez de las dudas y el fetichismo de las carcajadas y aquellos trapos que daban saltitos en la cama y esa piel colgando del espejo de mi memoria: abro la puerta y salgo súbitamente por si acaso le tapo los ojos turnios a los grandes secretos del deslumbramiento)

La tempestad del sofoco crece inmensamente en las pupilas en latitud de ecos…
Barataria, 24.I.2017

No hay comentarios: