viernes, 12 de mayo de 2017

RESPIRO DE DÍAS

Imagen cogida de la red





RESPIRO DE DÍAS




Desde la filiación con las plegarias este lánguido respiro de días.
Rotos los caminos, da pavor el turbio hierro de hiel y su pétreo alarido.
Vacío a la postre el sudor de las cuclillas,
el páramo de las ojeras convertido en polvo, o la expiación frente a la hoguera.

Uno se harta de la hiena de ciertos comensales. Se harta de la inocencia,
del techo de paja y el cántaro roto de la conciencia.

Ante el terror diario, siempre se están escribiendo los mismos epitafios.

No cesa la avidez de los ungüentos,
ni los jirones de humedad en los zapatos, ni la arcilla de gemidos sobre la hoja
que pavimenta el traspatio del aliento. Antes sólo era la carcoma
y vasta lluvia: siempre hay bestias confundidas por doquier.

Ante cada remolino de perros, existen ásperos jinetes, dementes adulaciones.

En mi pobreza oscilan los huesos de los muertos, la maleza de los himnos
bestiales de la medianoche, el sueño huraño de los nombres.

Un bosque de lenguajes inciertos sostienen al viento
pese a que ahora no tengo más idioma, ni otro equipaje más que mis ojos.

Luego he de caminar, no sé adónde, ni cómo, entre apretadas herraduras.

En algún lugar la sombra que me cubre se desvanece en sus espinas.
Tengo razones de sobra para subirme al techo.
Nadie tiene mejores alas que un pájaro desvalido que despierta su hambre.

Río cuando los candiles se hacen ascua, río ante el verdugo porque
tarde o temprano habrá quemado su infinito…
Barataria, 2017

1 comentario:

Ramón Ordaz dijo...

Querido poeta André Cruchaga: No me ha sido posible comunicarme contigo. He perdido todas las pistas. Me aventuro a escribirte por esta vía para ver si logramos nueva comunicación. Mis correos son: ramonordaz.quijada@gmail.com y rordazq@hotmail.com Abrazos, Ramón Ordaz.