domingo, 13 de agosto de 2017

HECHO DE DESHORAS

Pintura de Manolo Millares, cogida de Pinterest





HECHO DE DESHORAS





Y bajamos como condenados al túnel de la tristeza donde las púas del país suben hasta las sienes: ignoro si existen otros lugares propios para los sueños o menos crespones de luto en el aliento sin duda es demasiado pequeña esta geografía para tantos cadáveres para cada infancia hay semanas indecibles salvo la lectura doctrinaria de los altares y el residuo de los maullidos de los cipreses: en la miseria de los ídolos no caben nuestras manos quizás la prolongada desnudez de la extravagancia y la ejecución sumaria de la esterilidad al cabo sólo me queda como alternativa o excusa salir en la noche a platicar con los maniquíes acompañar el sepelio de los raciocinios o circuncidar de una vez por todas las baratijas de la primavera no sólo se gime durante la cópula sino por las puertas cercenadas el trasmundo arrasa hasta con la úlceras hasta con este tórax que alguna vez tuvo diferente certidumbre: cada vez nos vamos llenando de destinarios de hambre o de alegrías arrebatadas en ejecuciones sumarias puedo entender todas las miradas sordas de este tiempo no sé vos con tus despojos y extranjerismos anacrónicos y tus renuncias irreparables y las sombras tetelques que me dejas en el sexo ciertamente uno está hecho de deshoras sin poder cabildearlas y sin embargo añoro los desperdicios que me dejás en el plato agujereado de la inteligencia en el yagual ahorcado del matarratas o en el olfato sodomizado del lenguaje me encanta la codorniz íntima esa que ha gastado mis condones y me ensucia las cobijas y propicia cierto estado cataléptico puedes dejarme en tierra pero siempre estará el azúcar en estado puro siempre descorazonándome despacio o jugando después de todo a las lecturas del continuo engañarse (a veces me da por leer cuentos de hadas con finales felices para borrar el asco y el fastidio de los días de sombras) la herida crece y da gangrena salvo abrir las piernas y viajar en complicidad de la saliva por cierto me acostumbré a los acertijos que son proclives en la clandestinidad y al inmundo gozo del gemido: no me lo digas de golpe pero seguro me he vuelto imbécil al entrar a la noche y quedarme al entrar desesperadamente al dominio de los sueños…
Barataria, 2017

No hay comentarios: