lunes, 27 de marzo de 2017

MEMORIA

Pintura de Salvador Dalí, cogida de Printerest.





MEMORIA




En la tormenta de mis recuerdos el paisaje de los grandes vacíos y las castraciones los alfileres invisibles del lenguaje algunas fotografías de la esquizofrenia o la historia al borde de la sed de las paranoias me río del degüello acostado de los parques y de todas las posibilidades que tiene el sollozo y de todos los abandonos florecidos de la comicidad acaso soy en el eco de algún confinamiento el demasiado desorden de mis histerias  el ruido húmedo de los albañales el olor perdido de los vahos el postrer vértigo del remedo me seducen las puertas oscuras de dedos y esta puta desazón que ejerzo como un oficio en el umbral el muérdago de la noche las hojitas de ruda o chichipince el amor perenne a los reemplazos todo es tan probo como ciertas corbatas sinuosas sobre una catarata de espuma ahora debo repetir la monotonía de la ceniza y en lo posible la arcilla de la historia y su nómada fuego encendido en tantas vidas nunca dejan de ser necesarias las carpinterías ni las muertes viscerales del país (pesan los zapatos desconfiados sobre las aceras pesan las calles moquientas de violencia pesan las paredes temblosas de arrugas pesa el derecho a nada salvo ciertos parpadeos del otrora —pesás vos que rasgás mi herida entreabierta lo irrestañable de las quemaduras el ala deforme del vacío mientras imagino la desaparición de mi ropa y la sombra que acumula mi garganta)

No hay un día nuevo sino una lluvia que repite su testamento: la memoria de seguro es llaga esperanzada en medio  del hondo ahogo de la herida

Aun con todas las aguas del presunto olvido la alacena de la memoria muestra sus instantáneas como ese juego de espejos de la sombra
Barataria, 07.II.2017

sábado, 25 de marzo de 2017

SOMBRA DE LA NOCHE

Imagen cogida de la red





SOMBRA DE LA NOCHE




Algo de los incendios ha heredado la noche ella de silencios enfurecidos revuelta en las distancias calladas de los caminos: a menudo es áspera la ceniza que andamos en el aliento y huraño el cierzo desde la otra orilla de los sueños los días abominables de las sombras lo caduco lo remoto los incendios procuro dormir en el ojo del sinfín esta tierra sumida en la agonía acaso exhausta identidad con los tiempos imprecisos alguna vez después de transitar la madera quiero dibujar la monotonía y escupir en los demonios de saliva que perviven en medio de la hojarasca

(en el escapulario del sollozo ese simulado tren de las palabras el bautizo agolpado en mi pecho las semanas desclavadas de su dureza o el pestañeo alto de los muros aquella sombra el espejo y también el río de su sangre después de todo el viaje de los ojos queda en la memoria lo que fue la duración del asombro —vos frente al tiempo añadiendo hirsutas tristezas o sosegados fríos)

Hoy anochece ciega la sombra de los vacíos y las grietas  leo su ceniza

Tal vez en algún rincón deje de forcejear la melancolía o agote su galope

En cada sombra voy conociendo mi propia cobija y el peso que tienen
los jardines en mi respiración
Barataria, 05.II.2017

jueves, 23 de marzo de 2017

VACÍO DE LA FORMA

Imagen cogida de Printerest





VACÍO DE LA FORMA




Memoria desnuda como todas mis infancias en silencio, oscuros sueños en el vacío de las formas, años de desazón sobreviviente. Ya no sé dónde está la luz olorosa a madera, ni quien aquí esperándome bajo la tormenta. Me exacerba la polilla gris de las mordidas y sus años de ficción diligente. Nada se aquieta en medio de los paréntesis y los puntos suspensivos. Nada duerme aquí junto a las cicatrices, salvo los mausoleos y sus alas grises. Todo es ligeramente como el viento, como la marea de tus ojos empujándome hacia el sinfín. Crece lo único que tengo: esta oscuridad de recuerdos e ilusiones; el escombro es lo verdadero. Crecen las esquinas del horóscopo como lentas respiraciones: la noche y su joroba es una fábula.

(Entonces sucumbo en el líquido de los pañuelos. Sé que no hay doblez en los ojales, salvo el frío en la lógica del fuego. El despojo es otra forma del viento sin ornamentos; duelen los párpados cuando picotean los desgarrones del espejo.)
Barataria, 03.II.2017

martes, 21 de marzo de 2017

MUNDO ADENTRO

Imagen cogida de Printerest




MUNDO ADENTRO




En alguna esquina de la felicidad también los fetiches sinuosos
                                    de la deshora las citas a ciegas para deshollinar
                                              las alcantarillas
en otros sitios las semanas murmurando de largos peces
de fechas robadas a las bragas a algún atrio envolvente de brazos y tinajas
hay una lluvia inmaculada de saliva
un lugar donde las calles cojean de bocas de húmedos cipreses
de alambradas enmudecidas al punto de colgar el parpadeo en los espejos
                             me conmueve el golpe de pecho de las distancias
                                                                   el aliento y sus aspavientos alados
                                                      me conmueve la risa con su saborcito salobre
                                           aquella dentadura revuelta entre las sábanas
                            los álbumes paralíticos del tiempo
las devoluciones fingidas del día
en medio de la diversidad de gruñidos esperando la gloria del cielo
frente a una boca
el rictus  de la paciencia
la noche arqueada en tus ingles
el destino de pánico que se advierte en la letra cursiva de los asesinos
                                                                hoy como ayer
los días a quemarropa de tu sexo
(Yo el ciego prójimo de la rosa de la desproporción yo el que deambulo
                                                      en los poros de tu cuerpo
el mensaje roncando entre aldabas)
en la piedra de la intriga los crepúsculos suelen ser inmensos…
Barataria, 31.I.2017

lunes, 20 de marzo de 2017

PARANOIA

Pintura de Paul Klee




PARANOIA




Como orgasmo de cadáveres los párpados en su muerte olvidada los pájaros de la atemporalidad sobre el óxido de las murallas —vos centinela del soslayo a sabiendas de mis paranoias en los yermos del ojo ciego los caballos soportando las ojeras de las azoteas incluso los ungüentos necesarios para tapar los agujeros encallados en la herida siempre uno acaba por jugar a las canicas clandestinas del galope o en todo caso a la bolita de las postergaciones después la joroba de la voz y su paraguas de apremios ¿por qué tanto destierro de mis brazos? ¿por qué convulsionan de calambres las ventanas? una lápida de saliva desaparece en medio de la tempestad: ruidos de silenciosa desaforación arrebatan los dientes de lo probable en un instante saber que todo lo ocupan las insinuaciones y la flama resbaladiza de los fósforos

Por allí descosido el aliento versifica inevitables artefactos líneas de fáciles gruñidos o despistes para remojar nuestra historiografía tan fecunda como las densas felaciones de la lengua en lo invertebrado del agua (en la mutilación del destiempo los rostros perseveran en la lluvia tanto como una cobija irremediable es claro sin soslayo el candil de los recuerdos y múltiple el titubeo interminable la tempestad que me persigue)…
Barataria, 29.I.2017

sábado, 18 de marzo de 2017

CENTELLEO DE LA CÓPULA

Pintura de Paul Klee





CENTELLEO DE LA CÓPULA




Son cosas del tiempo simular la propia cordura pero todo es posible cuando nos guiña la fosa y el mal de ojo nos recuerda la lascivia y el destello de excitados corpiños y el descreer de la lluvia de la conciencia aquí sobre la cópula siempre airosa un centelleo de ventanas se abre al espejeo de la esperma —luego la ceniza en su defunción ajada guarda la indemne polvazón de la noche

En el féretro de las fechas la hondonada de la memoria y sus tiliches
del goteo la lengua de las criptas y el amarillo de las hojas en el aliento crudo

asciende en el ataúd de mis párpados hasta quemar mis zapatos

Será otro umbral después de todo el que aprisione mis miedos…
Barataria, 27.I.2017

viernes, 17 de marzo de 2017

RUIDO DEL FERMENTO

Imagen cogida de la red





RUIDO DEL FERMENTO




Nosotros siempre en medio de los cuchicheos de la tarde: entramos a la noche joven de nuestros silencios casi tísico el polvo de la niebla que nos envuelve los matorrales exasperados del aliento las palabras que de pronto al descender se lo llevan todo (ya sabía sin excusas que siempre estamos comenzado el tiempo que siempre quedan en el abandono los muebles viejos de las palpitaciones que siempre en alguna esquina se recrea la lluvia) en las cornisas de la memoria hasta lo inimaginable: lápidas cementerios aceras sin arcángeles los muros presentidos de la deshora  —nos acosa el ruido del fermento y los racimos aún no sosegados de los pálpitos las escaleras alígeras del desequilibrio este dolor de musgo del tropismo

(Aquello despedaza mi humanidad porfiada mis ojos contenidos en la dentadura como retumbos de un galope de cuchillos los relojes muerden la cobija de lo inminente muerden la gota de engrudo de los trenes muerden el serrucho de la congoja de pronto ¡mierda! con toda la palidez de las dudas y el fetichismo de las carcajadas y aquellos trapos que daban saltitos en la cama y esa piel colgando del espejo de mi memoria: abro la puerta y salgo súbitamente por si acaso le tapo los ojos turnios a los grandes secretos del deslumbramiento)

La tempestad del sofoco crece inmensamente en las pupilas en latitud de ecos…
Barataria, 24.I.2017

miércoles, 15 de marzo de 2017

A VECES

Imagen cogida de la red





A VECES




Me persigue tu sombra y la sombra de las ferreterías los sepulcros y calaveras molidas me persigue el gusano insípido de lo efímero (por aquí los verdugos agigantados) y el sudor entre las uñas y los zancudos que desbordan mis ojos es una maravilla el chirriar de las tripas rozar el césped con los tobillos desfundar toda la inmoralidad en el tugurio de las ansiedades —es cierto, el azul de tus encajes arrasa con mi hernia a veces esa varita incrustada en las pestañas a veces nos apaleamos de saliva como si se tratase de jugar a las piñatas a veces a veces usté ve el riíto que recorre lo encumbrado de su horizontalidad después las sombras negras en su ritual solidario

Al otro lado del ruidito de las hojas el largo camino de las rodillas

(Vuelvo a recordar todas las culpas entre un sinnúmero indefinido de maniquíes: nunca es fácil el anonimato de anteojos en las esquinas me arrimo a la almohada al igual que a la sombra que me sostiene: tengo las pupilas apretadas de oscuridad sangran las palabras ante las depredaciones la respiración se pierde entre candeleros siento el cincel del viento entre mis poros)

El viaje se acaba allí —mientras desabrazamos la altura de la brasa la fosforescencia da su manotazos al mástil de la arenga…
Barataria, 23.I.2017

martes, 14 de marzo de 2017

SILENCIO ABISAL

Pere Bessó





SILENCIO ABISAL




A Pere Bessó




Y en el silencio abisal de las sombras la palabra sola vacía de alacenas como el luto que se lleva siempre en los dedos de la tristeza —en el estanque herido de la noche el acantilado imposible de resuellos esa identidad definitiva del aliento  ¿Qué me queda cuando las ramas todas han botado sus hojas? pequeño el pulso huérfano de relojes apagados los trenes sin sus jaloneos habituales es así siempre en el hueco de luz que me queda allí llenándome de todas las noches recordadas o recomponiendo tantos nombres cancelados

A veces ahoga la garganta la demasía de la memoria ese desdoblar el corazón quemado de tantos desvaríos

Mientras uno acomoda los sueños a lo ineludible vienen de prisa las humedades ciegas de las calles y las mortajas

La puerta ciega del umbral también dicta su propio silencio…
Barataria, 27.II.2017

lunes, 13 de marzo de 2017

SOMBRA DE LA ARCILLA


Inma J. Ferrero




SOMBRA DE LA ARCILLA




A Inma J. Ferrero




Desde el umbral, el fluir de las palabras y la luz del parpadeo como un puño de tinta sin fecha: en el traspatio de la memoria, un revoltijo de peces golpea el pecho queriendo morder la distancia de los ojos y los litorales de la infancia. El tiempo siempre continúa con su edificio de gritos, con ese callado ruido de muelle infinito.

Conforme se alzan los resuellos, el engrudo de las sombras hace lo suyo.

Me come el regateo y la sombra ajada de las ojeras. (En el granizo del suspiro la gota desprendida de la rama del picoteo hacia el mar sangrando de manos y rodillas ciega la flama de luz del aliento ciega la estrofa vívida del viento hacia la sombra de la locura atardecida ciegas las palabras en su insomnio ciegas las concavidades de los escapularios impasibles)

Hay en cada palabra, nombres y fronteras que resumen el tiempo. En las paredes del mar, ese andar siempre sobre las aguas…
Barataria, 21.I.2017

sábado, 11 de marzo de 2017

JERGA DE ESQUINAS

Autora de pintura: Leonora Carrington






JERGA DE ESQUINAS




En medio de la jerga de las esquinas desclavo el paludismo del entresueño y la sonrisa que me provocan ciertas jerigonzas en lugares donde las infidencias son muchas: cada quien desenmascara los enjuagues viscosos de la saliva en la resequedad peligrosa de otras bocas deliro en la fiebre de mi enajenación (desespero en la cajita de fósforos de las luciérnagas)

Algún llavero o cuchillo de espuma hace la bruma más intensa ante la asfixia de la almohada —vos desvestís mis ruegos de bestia para sumergirnos en el subsuelo sí vos mi tiempo desvivido en las palabras el único caudal crecido en mis orfandades
Barataria, 19.I.2017

jueves, 9 de marzo de 2017

LANGUIDECES

Imagen cogida de Printerest





LANGUIDECES




En los andenes o senderos a menudo nos envuelve el pájaro de soledad: pasan los años y siempre andamos esa herencia de palabras de la distancia en un hilo después de habernos robado la inocencia y ardido de cosecha y  en desasosiegos nada es igual al revoltijo de la entraña a claudicar en un patíbulo de indiferencias —por cierto afuera hay pájaros que atraviesan la diadema de mis ojos mientras la mecha de humo del titubeo atraviesa el ojo de la aguja

Ahora todas las extensiones se prolongan en mis sienes ahora sólo necesito desabrigar las semanas y desoírlas: todo está hecho de memoria  y verdades inminentes aunque el desánimo instale su propio taburete
Barataria, 17.I.2017

miércoles, 8 de marzo de 2017

ARIDEZ DEL PONIENTE

Imagen cogida de la red




ARIDEZ DEL PONIENTE




Deshago las rodillas en la penitencia de los sueños. Deshago los dinteles
                                                           convulsos de la saliva.
Muerdo la humedad de los remordimientos, sangro de vestigios.
Ruje el ojo en los ponientes disecados,
                                                               en las aguas viejitas de la cunetas,
en todo el edén dulce de las moscas, en la aguja del galope.
En la sombra, habitan otras sombras: nunca mueren en el granito,
ni en los atareados hilos de saliva del viento.
Hay días como un taladro apocalíptico dentro de la conciencia.
               Todo acaba siendo ceniza aun los monopolios del pensamiento.

(Todo resulta repugnante cuando uno anda perdido en la profundidad
de las moscas; estéril de neutralidad. Vivo de bufón
                                         o de pájaro desconocido en alguna jaula.
Jamás he necesitado de intermediarios para golpearme el pecho.
Oigo mi piel vaciada de muchas cobijas.
Así le cedo al poniente que se asome un poquito a mi cara.)

¿Quién es quién buscando sus propias destrucciones, sus equívocos?
En todo caso uno picotea la duda como si se tratase de un itinerario.
De no ser por la aridez, jamás podría darle vida a la memoria…
Barataria, 15.I.2017

lunes, 6 de marzo de 2017

RESOPLIDOS

Autor de pintura René Magritte





RESOPLIDOS




(en el verde fuego de la lengua de hierro, los metales todos próximos a las excavaciones del aliento un talco de luceros muerde la noche mientras los pájaros del titubeo siguen inmóviles alrededor de las frías cucharas de la yema de los dedos raudas son las estanterías de luz de la mancha fúnebre de la angustia movedizos los taburetes humeantes de la escritura las muecas sin meses de los cadáveres la fosa de la salvación sometida a la risa lamidos los cuatro costados de la alevosía enloquecidos los calcetines sobre las ojeras de las horquetas —de pronto me arrepiento de todos los suicidios pensados del trozo de ayuno sobre tu sexo el caballo de rancios forrajes los ídolos falaces de la invocación la poca luz en los burdeles del pensamiento esculpirte de pájaro petrificado y andarte como un escapulario en el bolsillo escuchar desde dentro de la ropa los sermones y después crucificar la armadura la modorra del moho en su reluciente olfato me caen los cascos del relincho en las sienes la puta culpa que nunca se inmuta y el resoplido de las cuentas a pagar me río de mi ternura envinagrada no de santiguarme frente a tus ingles no de sentir las coces de la somnolencia no de la garlopa de la brega no del gesto tuerto de las divinidades llego al punto de odiar la inteligencia entre tantos tiliches no necesito ser inteligente me es suficiente el hábito de las pelucas y patalear en las pestañas ocultando el dolor caracol u objeto es lo mismo pensando en el quinqué que se hunde en mis ojos.)
Barataria, 13.I.2017





sábado, 4 de marzo de 2017

DIALECTO DEL CUERPO

Imagen cogida de la red




DIALECTO DEL CUERPO




(Voces de aquí y de allá lentas y lustrosas sillas en mi aliento camino de sombras en el costado lentos caballos con tambor de sombras cascos de hollín en el ápice de un relincho bocas terribles frente al gruñido de mis tripas lentos lentos tiempos acribillándome el olfato cada vez es inevitable el óxido de las semanas las puertas sofocantes de la hilaridad las ventanas rotas de los poros los muchos megáfonos del viento esta desproporción de los verdugos en mis coyunturas existen espectadores que muerden el sollozo montado en las horquetas del cuerpo brama el cuentagotas de la oscuridad y su cavidad de rodillas desolladas cuelgan diversos nombres de objetos en el ojo formado por acantilados  no hay reposo ni en los pergaminos de mi saliva ni en el infortunio ciudadano de mis zapatos  ni en aquello aparentemente inmutable uno es lo que es después de todo en la mierda abombada y ojeada de moscas en el terraplén puntiagudo de los sombreros o en el pez de pespuntes del horizonte —vos  estrangulándome con tus puntos suspensivos a veces un etcétera inevitable en la ojera furtiva del caracol me sorprenden las aliteraciones simultáneas de las poluciones vos allí puta sosegada en la bodega de mi pecho mordiendo los bolsillos y algún crucifijo  a veces es sólo cuestión de tiempo para entender la náusea cuestión de tiempo para entender el menosprecio cuestión de tiempo para la preñez artificial quitar las abolladuras o demoler el antebrazo de la omnipotencia alrededor de ella los caballitos de mar y el ceño fruncido)…
Barataria, 11.I.2017


jueves, 2 de marzo de 2017

RETABLO DEL SOFOCO

Imagen cogida de la red





RETABLO DEL SOFOCO




(En cada humedad hay témpanos de sofocos y paladares sordos llenos de olvidos y ojos en la penuria de los caminos y torbellinos de dedos en el paisaje roto de los cuervos y retablos con fotografías de fuego y abejas y crujidos de azufre sin relevo y sueños que nada tienen que ver con los peces y el azúcar uno se harta del tintineo de los crepúsculos del polen cimbrado en los sarcófagos de los alfileres negros de las sombras del tropel de cuchillos que insisten en bocas y en aldabas gravemente siniestras uno se cansa de los orgasmos amorosamente martillados del deseo ilimitado de la sed y de todos los pormenores del carraspeo de la tos crónica del vértigo a veces quisiera quitarle llave a la neblina atravesar con bayonetas los largos caminos del cierzo los espacios del bajo mundo y sus camas arrimar el pecado a mis dientes encrudecer las verdades del regazo y respirar hondo las leyendas de los ángeles han crecido mis heridas y caídas nada se yergue después de la fatiga de las rodillas nada aquí la soledad maloliente y la abertura  del tiempo en un siquiátrico todas las noches maduran en mis recuerdos ¿quién se atreve a esclarecerme la noche y el día los piojos las cucarachas las sanguijuelas el humo espeso de las palabras? al aliento le suceden los andamiajes de saliva —lo sé me dices— no no lo sabés la respiración se rompe con los ojos los ojos allí templados en su cabeceo yo haciendo gárgaras en tu sexo poniéndole otra vestimenta a la ventana de mis inocencias —no vos no sabés de la inhospitalidad que propicia la polilla de lo dolido que resulta el destierro del barniz que envuelve la herida la luz claro es mi salvación para no morir entre tus ingles)…
Barataria, 09.I.2017